Cómo cocinar las espinacas congeladas

Hoy día es muy común comprar las espinacas congeladas.

La ventaja de comprarlas así es que son mucho más baratas y fáciles de preparar. Además, las puedes agregar a cualquier plato para aumentar su valor nutricional.

En este artículo te enseñaré los beneficios de las espinacas congeladas y cómo prepararlas.

¿Pierden nutrientes las verduras congeladas?

Consumir los alimentos frescos permite que te beneficies al máximo de todas sus propiedades.

Por eso hay quienes piensan que congelar las verduras les roba valor nutricional. Pero, ¿es eso cierto?

Contrario a lo que parece al congelar las verduras se conservan mucho mejor todas sus propiedades y nutrientes.

Por ejemplo, hay alimentos frescos como la carne o el pescado que sino se congelan a los pocos días comenzarán a perder sus propiedades. Esto sucede porque al congelar los alimentos se reduce la cantidad de agua que usan los microorganismos para descomponerlo y esto alarga su vida útil.

Para almacenar las espinacas de forma correcta te recomiendo ponerlas en el congelador a -18° C.

Es importante guardarla en bolsas plásticas y sacar la mayor cantidad de aire posible.

No las debes lavar antes de llevar al congelador ya que el agua las arruinaría antes de tiempo.

Ten en cuenta que, trasdescongelar las espinacas, no debes dejar pasar más de 24 horas antes de consumirlas.

Beneficios de las espinacas congeladas

Las espinacas congeladas aportan mucha agua y tan solo 13 calorías, por lo tanto, son un buen aliado en las dietas para perder peso.

Además, tienen alto contenido en calcio lo que contribuye a mantener los huesos sanos y prevenir la osteoporosis.

Consumir espinacas a diario también puede mejorar la oxigenación de la sangre y prevenir enfermedades como la anemia.

También contienen ácido lipoico, un antioxidante que ayuda a reducir los niveles de glucosa y aumenta la sensibilidad a la insulina.

Cómo cocinar las espinacas congeladas

Paso 1. Lo primero que debes hacer es colocar una sartén en la estufa a fuego medio. Toma en cuenta la cantidad de espinacas que pienses utilizar y escoge una sartén donde entren todas. Una vez que la sartén esté caliente añade las espinacas. Si la sartén comienza a despedir mucho vapor o produce un silbido muy fuerte baja el nivel del fuego.

Paso 2. Utiliza una cuchara para revolver los bloques de espinacas congeladas hasta que estén tiernas. Después rompe los bloques en trocitos más pequeños. De esta forma se calentarán más rápido. Cuando las espinacas estén blandas y muy calientes se habrán descongelado por completo. Evita cocinar las espinacas en exceso pues al quemarse tienen un sabor desagradable.

Paso 3. Vierte las espinacas recalentadas en un colador resistente y escúrrelas. Puedes utilizar una cuchara para presionar y así quitarles una mayor cantidad de líquido. Si deseas reservar el líquido puedes colocar un tazón debajo del colador antes de escurrir las espinacas.

Paso 4. Por último, puedes añadirlas a cualquiera de tus recetas. Por ejemplo, podrías preparar un nutritivo desayuno con huevos o espinacas guisadas con pollo.

Ahora que ya sabes cómo cocinar las espinacas congeladas, ¿Te animas a preparar alguna de estas recetas?

Deja un comentario

Utilizamos cookies para mejorar la experiencia de navegación de nuestros usuarios Ver más
Aceptar
Privacy Policy